Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura

El Centro EXIL conmemoria el Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura. Así mismo, en esta fecha, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos realiza un video en apoyo de las víctimas de la tortura. En este Día, todos los mecanismos contra la tortura de las Naciones Unidas junto con los mecanismos regionales de América, África y Europa hablan con una sola voz para renovar los esfuerzos por hacer realidad la promesa de un mundo libre de tortura para todos y en todas partes. Y el Fondo de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura lanza este material para movilizar un movimiento mundial contra la tortura más fuerte, y algunos videos breves en apoyo de las víctimas y de quienes les brindan asistencia profesional.

Los documentos se pueden encontrar en:

https://www.ohchr.org/EN/Issues/Torture/IntDay/2018/Pages/Index.aspx

 

 

Con la tortura se trata de destruir la personalidad de la víctima despreciando la dignidad intrínseca de todo ser humano. Las Naciones Unidas han condenado desde sus comienzos la práctica de la tortura por ser uno de los actos más aborrecibles que los seres humanos cometen contra sus semejantes.
 
La tortura se considera un crimen en el derecho internacional. En todos los instrumentos internacionales la tortura está absolutamente prohibida y no puede justificarse en ninguna circunstancia. Esta prohibición forma parte del derecho internacional consuetudinario, lo que significa que es vinculante para todos los miembros de la comunidad internacional, aun si un Estado no ha ratificado los tratados internacionales en los que se prohíbe explícitamente la tortura. La práctica sistemática y generalizada de la tortura constituye un crimen contra la humanidad.
 
El 12 de diciembre de 1997, la Asamblea, por recomendación del Consejo Económico y Social (decisión 1997/251), proclamó el 26 de junio Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura (resolución 52/149), con vistas a la erradicación total de la tortura y a la aplicación efectiva de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (resolución 39/46), que entró en vigor el 26 de junio de 1987.
 
Para recuperarse de la tortura se requieren programas especializados de rápida actuación. El trabajo de los centros de rehabilitación y de las organizaciones de todo el mundo han demostrado que las víctimas pueden hacer la transición desde el horror a la curación.